Hace poco me mudé a Shin-Koiwa. Un día, mientras esperaba a un amigo en la puerta de boletos de la estación, noté en el mostrador del personal al “empleado perro” que se muestra en la foto de abajo. Al ver esa cara trabajando diligentemente con mascarilla, acorde con los tiempos, pensé que era demasiado adorable y, de forma egoísta, le tomé una foto.

Para quienes viven en Japón, personajes mascota como este quizá sean familiares y cotidianos, pero para mí fueron entrañables.
También pienso que las máquinas expendedoras de abajo no son unas máquinas expendedoras ordinarias.


En las ciudades japonesas, a menudo se ve a hombres y mujeres mayores paseando o llevando de compras a sus mascotas en carritos para mascotas, como se muestra en la foto de abajo.
La primera vez que vi uno, pensé que era increíblemente adorable.
Nunca había visto un carrito para mascotas así en China, así que creo que este carrito es muy práctico y fácil de usar.

Crié desde segundo grado de primaria a una perrita blanca llamada GUAIGUAI. Cuando era estudiante de tercer año de universidad, GUAIGUAI tenía 14 años y, como ya estaba envejeciendo, falleció de forma natural.

Durante sus últimos meses, incluso cuando quería sacarla a pasear, no tenía fuerzas y no podía caminar a ningún lado.
Así que siempre la llevaba en una bolsa, pero quizá el trayecto no era cómodo y ella no parecía feliz.
En ese momento, de verdad deseé que tuviéramos un carrito para mascotas como este.
Eso es todo por lo que comparto hoy. Gracias.